Archivo de diciembre 2011

¡Seamos Más Gansos!

por Andrea Soria

Casi sin querer… si te ponés a analizar a tu alrededor, vivís relacionado con otras personas para hacer diferentes cosas en lo cotidiano: tu familia, tu trabajo, el deporte que practicás, etc.
 
Pero pocas veces pensamos en esos grupos de personas o grupos de trabajo, e intentamos entender de qué se trata. Tenemos grupos de amigos, de colegas, armamos equipos de trabajo, nos reunimos varias personas en un cine para ver la misma película….
 
¿Pero de qué lado estás? ¿Grupo o Equipo? ¿Pensanste alguna vez qué significa Grupo y qué significa Equipo? ¿Sabés que es diferente el concepto? Acá va:
 
El Grupo es un conjunto de personas reunidas por un tema o un objetivo. En cambio, el Equipo, es un conjunto de personas con habilidades complementarias que se hallan comprometidas con un propósito común y objetivos de desempeño para los cuales se hallan mutuamente disponibles.
Entonces: ¿en qué Grupos estás?, ¿en qué Equipos funcionás? Y para contribuirte en esta reflexión te ofrezco “mirar” el comportamiento animal y “aprender” cómo ellos definitivamente funcionan en verdaderos Equipos. ¡Qué lo disfrutes!
 
En Lo Que Podemos Aprender De Los Gansos se transcribe un discurso de Angeles Arrien (antropóloga) que dictó en la Red de Desarrollo de la Organización en 1991 y que se basó en el trabajo de Milton Olson sobre estas especies. Aunque hay sospechas que ya por el año 1988 se difundía este comparativo sin mayores evidencias de su repercusión o impacto. Acá va:
 
Hecho 1: Al mover sus alas los gansos crean una corriente de aire que levanta a las aves que los siguen en formación. Al volar en formación en “V”, la bandada aumenta su autonomía de vuelo en un 71%, comparado con lo que lograría volando cada ganso por su cuenta.
Moraleja: Las personas que comparten un objetivo común y un sentido de comunidad, logran lo que pretenden con mayor velocidad y facilidad porque recorren el camino respaldados por el impulso mutuo.
 
Hecho 2: Cuándo un ganso abandona la formación, repentinamente siente el esfuerzo y la resistencia del aire al volar solo. No tarda en volver a la formación para aprovechar la corriente de aire del ave que lo precede.
Moraleja: Si tenemos tanto sentido común como un ganso nos quedamos con la formación, siguiendo a las personas que van en la misma dirección que nosotros. Estamos dispuestos a aceptar su ayuda y a ofrecer nuestra ayuda a otros.
 
Hecho 3: Cuándo se cansa el ganso que lleva la delantera, rota hacia atrás en la formación y otro ganso toma su lugar.
Moraleja: Conviene turnarse en la realización más difíciles y compartir el liderazgo. Así como los gansos, las personas dependen de los demás, de sus habilidades, sus capacidades y de su combinación única de dones, talentos o recursos
 
Hecho 4: Los gansos que integran la formación emiten graznidos, alentando a los que llevan la delantera a mantener la velocidad
Moraleja: Debemos asegurarnos de que nuestros “graznidos” sean de aliento. Los grupos que reciben aliento logran una producción mucho mayor. Esta capacidad de ofrecer aliento (protegiendo los valores básicos propios y alentando los valores básicos de los demás) es el tipo de “graznido” que necesitamos.
 
Hecho 5: Cuándo un ganso se enferma, se lastima o recibe un tipo que lo obliga a abandonar la bandada, dos gansos salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Permanecen con él hasta que muere o hasta que pueda volver a volar. Luego, se integran a otra formación o alcanzan a la bandada original.
Moraleja: Si tenemos tanto sentido común como los gansos, debemos ofrecernos apoyo mutuo tanto en los tiempos difíciles como cuándo estamos fuertes.
 

¡Felicidades!