Archivo de febrero 2012

La Falacia del Incentivo Monetario

Nos gustaría compartir este excelente video (2 partes) acerca de aquellas cosas que motivan a las personas y su aplicacación al mundo de las empresas y los negocios. Muy recomendable para inyectar un poco de aire fresco a algunos preconceptos que tienen aquellos que lideran gente.
 


 

 
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Lecciones de Liderazgo

El 15 de Agosto de 2011 publicamos en este blog un post titulado Del Presidio al Mayor Líder del Siglo XX. En el mismo contábamos en forma súper resumida las aventuras de Sir Ernest Shackleton y su tripulación durante la fallida Imperial Trans-Antarctic Expedition, con la que pretendían cruzar a pie la Antártida, allá por el año 1914.
 
Si bien la expedición, en términos del cumplimiento de sus objetivos originales, fue un fracaso categórico, la misma pasó a la historia por ser, además de un milagro, uno de los mayores ejemplos que dio la humanidad en términos de liderazgo y conducción de equipos.
 
En este breve resumen, compartimos con ustedes algunas de las principales lecciones que podemos aprender de Sir Ernest Shackleton:
 
1. Ser ejemplo para su gente con símbolos y conductas visibles y fáciles de recordar: Shackleton inspiraba optimismo y autoconfianza aún en las peores condiciones. A lo largo de todo su calvario, que se extendió por casi 3 años, la tripulación del Endurance desbordó optimismo. Cuesta creer que en situaciones tan adversas mantuvieran siempre alta la moral. Pero cuando no ocurría espontáneamente, Sir Ernest promovía el entusiasmo y la esperanza con gestos que iban desde celebraciones de los hechos más insignificantes hasta competencias deportivas sobre el hielo flotante… todo con el objetivo de que sus hombres dejaran de malgastar sus energías en sus infinitos problemas.
 
2. Reforzar constantemente el mensaje de grupo: en una situación tan adversa y peligrosa como la que les tocó enfrentar, resultó fundamental el convencimiento de que la tripulación era una y, para sobrevivir, deberían hacerlo todos juntos. No alcanzaba con que volvieran unos pocos; o volvían todos o era un fracaso.
 
3. Definir un objetivo claro: una vez asumida su realidad, lo siguiente para Shackleton fue rediseñar su objetivo. Su objetivo ya no era cruzar el continente a pie sino devolver sanos y salvos a todos y cada uno de los miembros de su expedición. Cuando el hielo destrozó el Endurance y sólo les quedaron unas pocas provisiones, lejos de desmoralizarse y con ello abatir a su tripulación Shackleton exclamó: “El barco y las provisiones han desaparecido… de modo que ahora regresamos a casa”.
 
4. Minimizar las diferencias de estatus en los momentos de crisis: Shackleton compartía la poca comida que había con sus hombres y no había jerarquía a la hora de realizar tareas: científicos, marinos, médicos y hasta él mismo… todos trabajaban por igual.
 
5. Renunciar a lo que no es esencial: Shackleton tuvo que sacrificar a todos los perros de su expedición. Llegó un momento en el que la comida que estos consumían se había hecho imprescindible para la propia supervivencia de los hombres. En palabras de uno de los expedicionarios encargado de sacrificarlos, “he conocido a muchos hombres a los que preferiría matar antes que al peor de estos perros”. Sin embargo, lo hicieron. En una situación de crisis, ¿cuál sería realmente nuestra disposición a renunciar a lo no esencial?
 
A quien le guste la historia de la tripulación del Endurance y las enseñanzas que esta nos deja en términos de liderazgo, le recomiendo enfáticamente leer el libro Sur, escrito por el mismísimo Shackleton.
 
A quien le guste este post, le recomiendo hacer click al botón que figura debajo de esta oración. :)