Archivo de mayo 2013

Cómo Los Grandes Líderes Inspiran A La Acción

Compartimos esta maravillosa charla de Simon Sinek en TEDx. Vale cada segundo de duración.
 


 
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Mi Jefe Tiene La Edad De Mi Hijo

Cuando hablamos de Diversidad Generacional, lo más frecuente es que los consultores llenemos hojas y pasemos horas hablando acerca de la Generación Y y los desafíos que trajo aparejada su irrupción en el ámbito laboral.
 
Sin embargo, limitar la “conversación” exclusivamente a lo que ocurre desde que este grupo se incorporó al mercado es, de alguna manera, dejar pasar la posibilidad de analizar otras situaciones que son una realidad en muchas organizaciones. Puntualmente, nos referimos al hecho de que, en no pocos casos, miembros de una de las generaciones “más nuevas” (X y, cada vez más, Y) se encuentran liderando equipos integrados por colaboradores cuyos hijos veían los mismos dibujitos animados que ellos.
 
Aunque a muchos les cueste reconocerlo públicamente, liderar a generaciones mayores puede llegar a ser algo realmente incómodo, sobre todo al principio. Sin embargo, la proliferación de emprendimientos y el ascenso meteórico de algunos jóvenes prometedores ha vuelto de esta circunstancia algo muy frecuente.
 
¿Cómo pueden hacer estos jóvenes líderes para conducir a un equipo con integrantes mucho más experimentados que ellos? Compartimos algunos consejos:
 

  • Respetar la experiencia e incorporarla: si uno desea ganarse el respeto de otra persona, debe ser el primero en mostrar respeto hacia el prójimo. Quienes se encuentren liderando a gente más experimentada deben comprender que es totalmente normal pedirles su ayuda u opinión. De hecho, es también algo muy apreciado. Pero no solo es importante pedir un punto de vista, sino también estar dispuesto a incorporarlo si consideramos que es la solución al asunto que estamos tratando de resolver.
  • No preocuparse por ser visto como un chico: para un Baby Boomer, aún el GenY más maduro será siempre un chico, así como para éste hasta el Baby Boomer con más onda será siempre un anciano (podemos excluir de esta lista a Mick Jagger y a Madonna… creo que a nadie más). Por lo tanto, no hay que tomárselo a pecho y comprender que en la mayoría de los casos, la intención del colaborador no es tratar a su jefe como un chico, sino mostrarle una situación que, de otra forma, aprendería a los golpes.
  • Demostrar que se puede aprender: el problema no es equivocarse. El problema es no querer demostrar que, cuando uno (inevitablemente) se equivoca, pudo capitalizar ese error para no cometerlo nuevamente.
  • No asumir que las cosas son siempre como uno las ve: así como hoy en día todos se están adaptando a la impronta de los jóvenes GenY, es razonable que cuando le toque estar “del otro lado del mostrador” y supervisar a alguien mayor, sea el joven Y (o X) quien deba comprender y adaptarse al estilo e impronta de sus colaboradores.
  • Sacar provecho: que no se malinterprete, no queremos decir “aprovecharse”, sino capitalizar sus virtudes y su experiencia en las situaciones en las que éstas pueden favorecer el cumplimiento de nuestros objetivos. Por lo general, la experiencia vende. A aquel joven líder que le toque supervisar a un vendedor mucho mayor que él, puede resultarle sumamente útil mantener un perfil bajo durante la firma de un contrato importante y dejar que “las canas” de su colaborador concreten el negocio.

 
Esperamos que estos tips les sirvan a todos aquellos que se enfrentan al desafío de conducir a gente de generaciones mayores.
 
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