Archivo de noviembre 2013

Hazañas vs. Éxito

 
Las hazañas no son buenas para el éxito.
 

 
La frase que abre este post tiene como autor a Agustín Pichot, excapitán de los Pumas (seleccionado argentino de rugby) y gran referente de liderazgo en el ámbito deportivo.
 
Desde mi punto de vista, esas ocho palabras resumen el secreto para tener éxito en cualquier ámbito de la vida. Generalmente, muchas personas tienen la bienintencionada pero equivocada tendencia a poner todos sus esfuerzos en concretar un gran acierto con la ilusión de que dicho logro sea el empujón definitivo que su vida necesita para despegar hacia el cumplimiento de sus sueños y objetivos. ¿Cuántas veces nos “inmolamos” por un proyecto “crucial” que finalmente no demuestra consecuencias alineadas con nuestras optimistas expectativas?
 
Pero precisamente lo que nos dice Pichot demuestra que para alcanzar el éxito en cualquier ámbito de nuestras vidas, lo que necesitamos no son grandes hazañas, sino pequeños aciertos repetidos, que nos permitan edificar ese éxito sobre bases sólidas. Pensemos en lo que significa, por ejemplo, graduarse en una carrera universitaria. Quien lo ha hecho sabe perfectamente que, con independencia de la facilidad o dificultad con la que haya atravesado sus años de estudio, una cualidad de la que no pudo prescindir fue la persistencia. Lo mismo ocurre en el plano sentimental. Las parejas que logran convivir felizmente durante muchos años lo consiguen, en parte, gracias a un sinfín de actos de paciencia y tolerancia que volverían aburrida a la mejor película del corazón. Y exactamente el mismo concepto aplica al ámbito de los negocios.
 
El éxito en el plano laboral no se consigue como resultado de un gran acierto o un “golpe de suerte”. La suerte se construye. Se construye dando siempre lo mejor de sí. Se construye equivocándose y aprendiendo de los errores para no repetirlos. Se construye siendo coherentes con los valores que pregonamos aún en los tiempos difíciles. Seguramente no podremos ver en forma inmediata los resultados de actuar de este modo y muchas veces seremos presas de la desesperación y el desánimo, pero estén seguro que si se mantienen firmes en construir pequeños triunfos día a día, como dice Robin Sharma: “Las pequeñas ondas diarias de excelencia, con el tiempo, se convierten en un tsunami de éxito”.
 
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Gestión del Desempeño: La Entrevista de Evaluación (Parte 2)

Una Entrevista mucho más productiva y enriquecedora…

Después de haber compartido un ejemplo de todo lo que debemos evitar a la hora de realizar la devolución del desempeño de nuestros colaboradores, queremos compartir con ustedes un caso de una Entrevista de Evaluación mucho más productiva y enriquecedora, la cual conducirá a otro tipo de resultados para ambas partes.
 
En este segundo ejemplo, Rodolfo demuestra una actitud de mayor apertura y respeto para con Sonia, su colaboradora. Plantea su punto de vista de un modo objetivo, da lugar al disenso y busca permanentemente construir un camino de mejora para el desarrollo de las competencias y el cumplimiento de los objetivos planteados.
 


 
Una entrevista de este tipo genera, sin lugar a dudas, un impacto mucho más positivo sobre nuestros colaboradores, sin por ello resignarnos a tener que pasar por alto aquellas cuestiones que consideramos que deben ser mejoradas.
 
Invitamos a todos a aplicar estos conceptos y, con ello, elevar nuestro propio desempeño como Líderes.
 
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Gestión del Desempeño: La Entrevista de Evaluación (Parte 1)

Lo Que No Tenemos Que Hacer…

Con este breve video nos gustaría compartir un ejemplo de todo lo que deberíamos evitar a la hora de realizar una Entrevista de Evaluación, como parte de un proceso de Gestión del Desempeño.
 
Podrán ver cómo el Rodolfo, el “líder” de este equipo, lleva a la práctica la más variada colección de errores en los que podemos incurrir al momento de evaluar y dar feedback a un colaborador: desde minimizar la importancia del proceso de Evaluación y no tomarlo con seriedad, hasta manipular los resultados para no llamar la atención de Recursos Humanos, pasando por interrupciones permanentes y otras faltas de respeto.
 
Deseamos que este ejemplo, un tanto exagerado pero súmamente gráfico, les resulte de utilidad a la hora de preparar sus próximas Entrevistas de Evaluación. Y los invitamos a regresar en unos días, para analizar una entrevista mucho más positiva y enriquecedora para ambas partes.
 


 
Agradecemos especialmente la destacada participación actoral de Sonia Tavarozzi, quien nos honró una vez más con su generosidad, y la excelente tarea de Dirección, Producción y Posproducción llevada a cabo por quien ya es un amigo de la casa, Enrique Calot.
 
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