Archivo de junio 2014

Diseñador Web

Nos encontramos en la búsqueda de un Diseñador Web para incorporarse a importante empresa de Medicina Prepaga. Las responsabilidades del puesto serán:
 
* Diseño de las plataformas Web y Mobile y sus actualizaciones.
* Diseño y desarrollo de piezas y materiales gráficos digitales.
 
Los candidatos deberán acreditar un mínimo de 3 años de experiencia previa adquirida en departamentos de marketing de empresas, agencias de publicidad, estudios de diseño digitales o de producción de contenidos digitales.
 
Se requiere en forma excluyente contar con muy buen dominio de los siguientes programas de diseño: Adobe Creative Suit Master Collection, Adobe After Efects, InDesign, Flash.
 
Se valorará poseer conocimientos y experiencia en lenguajes de programación HTML 5, Java Script y aplicaciones para celular.
 
Nos orientamos a graduados de la carrera de Diseño Gráfico, especializado en programación y diseño web. La empresa ofrece muy buenas condiciones de contratación en forma efectiva.
 
Horario de trabajo: de Lunes a Viernes de 9:30 a 18 hs.
Lugar de Trabajo: Capital Federal
 
Si estás interesado/a en participar de la búsqueda, envianos tu currículum a la casilla cv@nabhen.com con la referencia DisWeb.
 

 

 

5 Beneficios Concretos De Usar Gamification

En forma breve y concisa, éstos son solo algunos de los beneficios de Gamification aplicada a los procesos laborales de todos los días:
 
Decisiones Significativas: pocas cosas cercenan tanto nuestra motivación como ignorar qué aporte real hacemos, a través de nuestro trabajo, a los resultados de la organización. Este desconocimiento nos impide sentirnos en control de nuestro destino así como tomar decisiones basadas en nuestro propio criterio e interés. Gamification acorta esta brecha al permitir que un proceso distante y rígido pase a ser percibido como una experiencia en la que cada jugador puede tomar sus propias decisiones, asignándole a cada una de ellas un significado real dentro del juego y para el cumplimiento de sus objetivos laborales.
 
Progresión y Feedback: la dinámica del día a día atenta contra la comunicación fluida y transparente entre los miembros de los equipos. Paradójicamente, en entornos dominados por la obtención de resultados, cada vez contamos con menos herramientas claras para medir nuestro progreso. Del mismo modo, el feedback que recibimos suele oscilar entre insuficiente y nulo, a la vez que nuestros equipos se van poblando de más y más miembros de las generaciones que crecieron de la mano de Internet y de los videojuegos, dos usinas inagotables de dicho recurso. No sorprende, entonces, encontrar altos índices de rotación aún en empleos bien pagos y generosos en beneficios. A través del uso de Gamification se pueden diseñar dinámicas que comuniquen en forma clara y permanente nuestro progreso, proveyendo un ambiente más propicio para el crecimiento y el desarrollo de nuestros colaboradores.
 
Hábitos Positivos: Dale Carnegie solía decir “hay una sola forma de lograr que una persona haga algo… y es que ella desee hacerlo”. Gamification, en su carácter de tecnología persuasiva, genera entornos en los cuales los jugadores toman sus propias decisiones y se sienten responsables de sus acciones y avances. La consecuencia natural es un mayor compromiso con las tareas y la generación de hábitos positivos para todos los involucrados.
 
Interacción Social: los juegos son un ambiente ideal para promover la colaboración y la competencia, dos de los principales motores de la interacción social. Gracias a Gamification podemos lograr que los procesos y actividades laborales que mueven a nuestra organización sean percibidos como un juego, catapultando a niveles sin precedentes el entusiasmo, la diversión y el trabajo en equipo.
 
Llena un Vacío de Pertenencia: por las cuatro razones anteriores, se desprende que el uso correcto de Gamification llena un vacío de pertenencia y compromiso que actualmente afecta a muchas organizaciones. Eleva el perfil del trabajo cotidiano y, con ello, colabora con la retención de nuestros colaboradores.
 
Si te interesa conocer más, visitá nuestro sitio web: Engament.com
 
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Gamification vs. Simulador

A medida que el concepto de Gamification se va extendiendo, crecen en número las interpretaciones sobre su significado. Al estar su nombre directamente asociado al concepto de juego, el error más común es vincular toda actividad lúdica a esta nueva disciplina. Y un error más común aún es confundir Gamification con los Simuladores.
 
Los Simuladores existen y su uso es extensivo desde hace muchos años. Difícilmente pueda hablarse de ellos como de una “novedad”. Por su naturaleza, se los enmarca dentro de lo que se conocen como Serious Games (o Juegos Serios, por paradójico que pueda resultar su nombre). Una de sus principales características es que son una representación de la realidad, muy parecida en muchos casos, pero en la cual las acciones son ejecutadas por un personaje virtual, animado y ficticio, llamado Avatar.
 
Pongamos el caso de un simulador de vuelo, cuyas similitudes con la realidad son notorias. Si bien existe una persona real dando las órdenes al sistema, el vuelo que se desarrolla en el juego no lo es y las consecuencias de las decisiones llevadas a cabo por el jugador no tienen impacto en el mundo “exterior” al simulador. Dicho de otro modo: si el avión se estrella, afortunadamente no habrá víctimas fatales. Esto los vuelve excelentes para su aplicación en procesos de capacitación y entrenamiento. Tanto es así que, en algunas disciplinas, su uso es obligatorio como parte del proceso de certificación.
 
Gamification, en cambio, es una disciplina totalmente nueva que se enmarca dentro de lo que se conocen como Tecnologías Persuasivas. El fin que persigue no es crear un mundo ficticio dentro del cual entrenar ciertas destrezas, sino persuadir al jugador a realizar voluntariamente una acción que de otro modo no estaría motivado a llevar a cabo. El ámbito en el que se desarrollan esas acciones no es el mundo imaginario del juego, sino la vida real. De este modo, se añade una “capa lúdica” a la realidad para que sea percibida como un juego, aunque en los hechos no lo sea. La diferencia con los simuladores no puede ser mayor.
 
Un exitoso ejemplo de Gamification es Nike+. A través del uso inteligente de dinámicas lúdicas, esta aplicación ha logrado persuadir a muchísimas personas para salir a correr (usando equipamiento Nike, por supuesto). Hablamos de Gamification y no de un simulador porque quien ejecuta la acción de correr es una persona real y no un personaje virtual que, mediante un comando, comienza a devorar kilómetros dentro de nuestra computadora. Sin vueltas: si no salgo a la calle y comienzo a correr, no podré participar de la experiencia que me ofrece Nike+. Esto sí es Gamification y su poder está a la vista ya que ha logrado que enormes cantidades de personas se involucren en el mundo del running.
 
El diseño de un sistema “gamificado” es sumamente complejo desde el momento en que las acciones que hacen mover al juego serán ejecutadas por personas reales en el mundo real. Pero es precisamente por este motivo que su correcta implementación tendrá efectos tan virtuosos sobre los jugadores y sobre los procesos que se busca alterar.
 
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