Liderazgo

El Bambú Japonés

Compartimos un excelente video acerca del camino de crecimiento que, en muchas ocasiones, necesitamos transitar para alcanzar nuestros objetivos. En él se hace una analogía con el ciclo de cultivo del bambú japonés.
 


 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

Una Filosofía del Éxito más Benévola y Moderada

Para comenzar esta semana, nos gustaría compartir esta disruptiva charla TED del filósofo suizo Alain de Botton, en la que analiza el concepto de “éxito” y nos ofrece una visión del mismo más benévola y moderada que la que generalmente adoptamos.
 
¡Esperamos que la disfruten tanto como nosotros!
 


 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

¿Por Qué Aprender Otro Idioma?

Mi recuerdo más lejano en relación al estudio otro idioma se remonta al año 1986, cuando tenía sólo cuatro años. Recuerdo estar caminando con mi mamá por la calle Helguera, mientras me llevaba al jardín de infantes, y plantearle con toda convicción que al año siguiente abandonaría el colegio porque en preescolar enseñaban Inglés… y yo no quería aprender Inglés. “No quiero”, esa frase tan común que en el idioma de los chicos (y de algunos adultos también) significa “tengo miedo” pero que nos permite sentir que salvamos nuestro orgullo.
 
El detalle de lo que me respondió mi mamá no resulta relevante para esta historia pero, como podía preverse, al año siguiente cursé el prescolar y atravesé todas las instancias educativas hasta convertirme en un universitario. Y entre todos esos años de estudio, también aprendí a manejar el idioma Inglés.
 
Existen miles de razones para aprender otro idioma, todas ellas válidas según sean nuestros intereses en la vida:
 

  • Nos permite abrirnos al mundo.
  • Podemos viajar y comunicarnos mejor.
  • Nos resultará más simple entender películas y canciones.
  • Nos abrirá la posibilidad de hacer negocios a nivel internacional.
  • Aprovecharemos mejor Internet.
  • Etc, etc, etc.

 
No obstante, me permito opinar que la mejor y más válida razón para estudiar otro idioma la ofreció el cineasta italiano Federico Fellini: “Una lengua diferente es una visión diferente de la vida”. En otros términos: otros idiomas nos permiten pensar y actuar de otra forma.
 
Me gustaría compartir una historia real que sustenta esta teoría:
 
Personalmente, disfruto mucho leer libros que, en las librerías de la Argentina, figuran bajo la categoría de Autoayuda. Son muchos los que leí y de temas verdaderamente variados. Uno de ellos, que recomiendo toda vez que puedo, se llama El Vendedor Más Grande del Mundo, de Og Mandino. Mi primer contacto con este libro se dio cuando tenía 18 años y, luego de compartir sus enseñanzas con un amigo, él también decidió comenzar a leerlo.
 
Un día, mientras mi amigo estaba en la facultad, alguien vio que tenía el libro en su mochila y, según me contó, se burló de él por estar leyendo una obra de “autoayuda”. Para no hacer larga esta historia, sus hojas alimentaron el fuego del asado del domingo posterior.
 
Afrontémoslo: a nadie le gusta reconocer (y menos públicamente) que necesita ayuda. Hay que ser muy valiente para hacerlo. No conozco a nadie que se detenga durante mucho tiempo frente a la sección de Autoayuda de una librería. Pero esta no es una reflexión sobre el orgullo humano, sino sobre las razones para aprender otro idioma, y acá está la trampa en esta historia:
 
Muchos de los libros que encontramos en la sección de Autoayuda en las librerías más conocidas de la Argentina también pueden comprarse por Internet en casas como Barnes & Noble. Pero llamativamente, figuran bajo otra categoría sutilmente distinta: Self-improvement, que en castellano se podría traducir como “Mejora Personal”. ¡Qué distinto que suena! ¿No?
 
Resulta entonces que dos personas que leen un mismo libro pueden ser etiquetadas como “alguien deseoso de mejorar”, en el caso que su idioma sea el Inglés, o “alguien que necesita ayuda”, si su idioma es el castellano. Pero lo importante no es lo que otros piensen de nosotros… lo importante es nuestra propia visión sobre quiénes somos. Y aún así, no se siente lo mismo cuando deseamos mejorar y progresar que cuando necesitamos recibir ayuda. ¿Qué determinó el desenlace de esta anécdota? Solamente el idioma que se utilizó para categorizar al libro.
 
Ahora se entiende lo que quería decir Fellini. Hablar otra lengua es pensar de otra manera y, como consecuencia de ello, actuamos y nos sentimos de otra manera. Es, literalmente, otra visión de la vida.
 
¿Lleva mucho tiempo? No hay dudas, como casi todo lo que deseemos aprender. ¿Cuesta dinero? Nada es gratis en esta vida, aunque es cada vez más fácil acceder a opciones económicas. Pero les puedo asegurar que el costo que paguemos, ya sea en términos de tiempo o dinero, será insignificante en comparación a los beneficios que obtendremos al tomar esta decisión. ¡Anímense a estudiar otro idioma y se abrirá ante ustedes un nuevo mundo de posibilidades!
 
Breve aprendizaje personal: a veces los padres tienen razón cuando te dicen “¡Hacé lo que te digo! Es por tu propio bien”. Gracias, Má.
 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

La Historia No Contada De David Y Goliat

Compartimos esta excelente charla TED de Malcolm Gladwell, en la que nos cuenta una versión desconocida de la historia de David y Goliat. ¡Es excelente! ¡Esperamos que la disfruten!
 


 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

Hazañas vs. Éxito

 
Las hazañas no son buenas para el éxito.
 

 
La frase que abre este post tiene como autor a Agustín Pichot, excapitán de los Pumas (seleccionado argentino de rugby) y gran referente de liderazgo en el ámbito deportivo.
 
Desde mi punto de vista, esas ocho palabras resumen el secreto para tener éxito en cualquier ámbito de la vida. Generalmente, muchas personas tienen la bienintencionada pero equivocada tendencia a poner todos sus esfuerzos en concretar un gran acierto con la ilusión de que dicho logro sea el empujón definitivo que su vida necesita para despegar hacia el cumplimiento de sus sueños y objetivos. ¿Cuántas veces nos “inmolamos” por un proyecto “crucial” que finalmente no demuestra consecuencias alineadas con nuestras optimistas expectativas?
 
Pero precisamente lo que nos dice Pichot demuestra que para alcanzar el éxito en cualquier ámbito de nuestras vidas, lo que necesitamos no son grandes hazañas, sino pequeños aciertos repetidos, que nos permitan edificar ese éxito sobre bases sólidas. Pensemos en lo que significa, por ejemplo, graduarse en una carrera universitaria. Quien lo ha hecho sabe perfectamente que, con independencia de la facilidad o dificultad con la que haya atravesado sus años de estudio, una cualidad de la que no pudo prescindir fue la persistencia. Lo mismo ocurre en el plano sentimental. Las parejas que logran convivir felizmente durante muchos años lo consiguen, en parte, gracias a un sinfín de actos de paciencia y tolerancia que volverían aburrida a la mejor película del corazón. Y exactamente el mismo concepto aplica al ámbito de los negocios.
 
El éxito en el plano laboral no se consigue como resultado de un gran acierto o un “golpe de suerte”. La suerte se construye. Se construye dando siempre lo mejor de sí. Se construye equivocándose y aprendiendo de los errores para no repetirlos. Se construye siendo coherentes con los valores que pregonamos aún en los tiempos difíciles. Seguramente no podremos ver en forma inmediata los resultados de actuar de este modo y muchas veces seremos presas de la desesperación y el desánimo, pero estén seguro que si se mantienen firmes en construir pequeños triunfos día a día, como dice Robin Sharma: “Las pequeñas ondas diarias de excelencia, con el tiempo, se convierten en un tsunami de éxito”.
 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

Gestión del Desempeño: La Entrevista de Evaluación (Parte 2)

Una Entrevista mucho más productiva y enriquecedora…

Después de haber compartido un ejemplo de todo lo que debemos evitar a la hora de realizar la devolución del desempeño de nuestros colaboradores, queremos compartir con ustedes un caso de una Entrevista de Evaluación mucho más productiva y enriquecedora, la cual conducirá a otro tipo de resultados para ambas partes.
 
En este segundo ejemplo, Rodolfo demuestra una actitud de mayor apertura y respeto para con Sonia, su colaboradora. Plantea su punto de vista de un modo objetivo, da lugar al disenso y busca permanentemente construir un camino de mejora para el desarrollo de las competencias y el cumplimiento de los objetivos planteados.
 


 
Una entrevista de este tipo genera, sin lugar a dudas, un impacto mucho más positivo sobre nuestros colaboradores, sin por ello resignarnos a tener que pasar por alto aquellas cuestiones que consideramos que deben ser mejoradas.
 
Invitamos a todos a aplicar estos conceptos y, con ello, elevar nuestro propio desempeño como Líderes.
 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

Gestión del Desempeño: La Entrevista de Evaluación (Parte 1)

Lo Que No Tenemos Que Hacer…

Con este breve video nos gustaría compartir un ejemplo de todo lo que deberíamos evitar a la hora de realizar una Entrevista de Evaluación, como parte de un proceso de Gestión del Desempeño.
 
Podrán ver cómo el Rodolfo, el “líder” de este equipo, lleva a la práctica la más variada colección de errores en los que podemos incurrir al momento de evaluar y dar feedback a un colaborador: desde minimizar la importancia del proceso de Evaluación y no tomarlo con seriedad, hasta manipular los resultados para no llamar la atención de Recursos Humanos, pasando por interrupciones permanentes y otras faltas de respeto.
 
Deseamos que este ejemplo, un tanto exagerado pero súmamente gráfico, les resulte de utilidad a la hora de preparar sus próximas Entrevistas de Evaluación. Y los invitamos a regresar en unos días, para analizar una entrevista mucho más positiva y enriquecedora para ambas partes.
 


 
Agradecemos especialmente la destacada participación actoral de Sonia Tavarozzi, quien nos honró una vez más con su generosidad, y la excelente tarea de Dirección, Producción y Posproducción llevada a cabo por quien ya es un amigo de la casa, Enrique Calot.
 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

Gestión Del Desempeño: La Verdad Está “En El Medio”

La Gestión del Desempeño es, tal vez, el tema que más ha ocupado la atención en mi vida profesional dedicada a los Recursos Humanos. Y cuanto más profundizo en él, más me convenzo que es el “alma” de toda organización exitosa.
 
Lo que digo no busca desmerecer a otros recursos del mundo empresario. Por el contrario, todos cumplen un rol importante, en la medida que se los utilice con profesionalismo y sensatez.
 
Pero lo que quiero significar es que el buen desempeño de las personas es la clave más importante de todo emprendimiento humano.
 
Las organizaciones definen estrategias, esas estrategias devienen en objetivos y esos objetivos se logran sólo por la acción humana que, aplicando sus talentos individuales y colectivos, transforman la realidad.
 
Ahora bien, tomando en cuenta estas premisas y yendo a la realidad del día a día, observo que de las tres partes de la Gestión del Desempeño: a) fijación de expectativas (sobre resultados y competencias) b) los 365 días del año y c) la evaluación (incluida la entrevista de fin del período), los líderes en mayor o menor medida “cumplen” con la a) y la c) y en general aplican pocas energías en la del “medio”… la b). Y es por eso que los resultados no alcanzan en general el nivel que podrían haber alcanzado…
 
Fijar expectativas claras está muy bien, y así debe ser; evaluar y hacer una devolución a los evaluados está muy bien también, pero ¿Qué pasa durante los 365 días? En general trabajamos a todo vapor, no tenemos tiempo que perder ni tiempo para conversar… Y allí está la gran “trampa”.
 
Toda persona que trabaja necesita, durante ese período anual, recibir un feedback constante que le permita ver cómo va transitando su camino, necesita ejercer su reflexión para superar los obstáculos y ganar confianza, necesita ser asistida tan pronto como su rumbo empieza a desviarse, necesita ser alentada…
 
Y todo eso necesita de los líderes una clara conciencia de su rol, una alta vocación de servicio, una inversión de tiempo y una alta competencia (feedback y resolución de problemas entre otros) Todos esos principios, conceptos y habilidades conforman los que genéricamente llamamos “El coaching para el desempeño”. Su ejercicio, cuando se hace “carne” en quienes tienen por función obtener resultados a través de otros, hace que los resultados extraordinarios (lo máximo que una persona o equipo pueden dar) se conviertan en algo normal y habitual.
 
Es de esta manera como se logra dar prestigio a la Gestión del Desempeño como proceso que apunta efectivamente a los resultados y al desarrollo de las personas sacando de las mismas toda su potencialidad, en lugar de convertirla en algo muchas veces mecánico y no exenta de conflictividad y descrédito.
 
Como casi todo en la vida, la verdad está en el medio
 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

Liderando en el Fin del Mundo

Compartimos algunas fotos de nuestro curso Liderando con Eficacia, dictado en Ushuaia, Tierra del Fuego. Agradecemos al Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Tierra del Fuego por su cordial invitación así como por su invalorable hospitalidad.
 

IMG_2811

 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

El Significado Del Trabajo

Compartimos esta excelente charla TED de Dan Ariely sobre cuán importante es encontrar significado en nuestro trabajo. La misma fue realizada en Octubre de 2012 en TEDx Río de La Plata. ¡Esperamos que la disfruten!
 
¡RECUERDEN ACTIVAR LOS SUBTITULOS EN ESPAÑOL!
 


 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

Búsqueda de Personal Comprometido

Así se encuentra personal comprometido con nuestra causa. Gentileza de Ernest Shackleton, un verdadero coloso del Liderazgo.
 

Aviso publicado por Ernest Shackleton.

Aviso publicado por Ernest Shackleton.


 
“Se necesitan hombres para viaje peligroso. Bajo sueldo, frío tremendo, largos meses de total oscuridad, peligro constante, retorno dudoso. Honor y reconocimiento en caso de éxito”.
 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

¿Tienen Valor Los Valores?

Quienes trabajamos en organizaciones o tenemos una formación vinculada a lo empresarial estamos bastante familiarizados con el concepto de Valores. A lo largo de mi trayectoria tuve la oportunidad de encontrarme muchas veces con organizaciones en las que se los anunciaba con “bombos y platillos” pero a la hora de llevarlos a la práctica, el “audio” y el “video” carecían de toda sincronía. Me consta que no soy el único que ha sentido esto.
 
Esta situación, sin embargo, se antoja grave cuando la vivimos con demasiada frecuencia ya que termina siendo casi inevitable “perderle el respeto” al concepto de Valor. ¿Cómo voy a creer que son realmente importantes si para lo único que parecen servir es para adornar la cartelera de la compañía? “Nuestra gente es nuestro principal activo”, reza un valor… y la gente es precisamente la primera variable de ajuste cuando las papas queman. “Somos honestos y transparentes con nuestros clientes”, declama otro… y prometemos aquello que no podremos cumplir para concretar una nueva venta y alcanzar el presupuesto. No hay que ser muy sensible para asquearse.
 
Sin embargo, con los años me he fui dando cuenta de que la culpa no es de los Valores, sino de quien no los practica. En realidad, tener Valores es tan, pero tan importante, que identificarlos y respetarlos es la única forma que conozco de vivir en paz con uno mismo. Y esto ya trasciende el ámbito empresarial y pasa a formar parte de la dimensión personal de nuestra vida.
 
Aquel que logra definir sus Valores, aquello que realmente es importante para él y logra aferrarse a ellos sin importar lo que ocurra, es el único que podrá hacer algo trascendente (en la interpretación que cada uno desee darle a este término) con su vida. Los Valores son nuestro porqué, nuestra razón de ser, aquello que nos da seguridad al actuar y aquello que, si traicionamos, nos deja ese sabor amargo difícil de explicar aún en situaciones de éxito. Nadie puede moverle el piso a aquel actúa en base a sus Valores, sea una empresa o un individuo, porque podrá alcanzar sus metas o no, pero independientemente de los resultados obtenidos sabrá que su accionar fue coherente con su sentir y con su visión de lo que está bien, de lo que realmente vale.
 
Y como el lenguaje no es antojadizo, al buscar Valor en el diccionario de la Real Academia Española, entre las varias acepciones del término, encontré la siguiente:
 

Cualidad del ánimo, que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros, denotando osadía, y hasta desvergüenza.

 
Y es que precisamente de esto se trata. Cuando actuamos en base a nuestros Valores, nada ni nadie nos puede detener. Es más, contrariamente a esto, nuestro ejemplo alentará a los demás a apoyarnos y a darnos ese sustento tan importante que todos necesitamos para cumplir nuestros sueños.
 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

¡El éxito no siempre es lo que se ve!


¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

Generación Y, según Beldent

Nos fascina la forma en que Beldent trabaja su comunicación usando el tema de la Diversidad Generacional y la percepción que, aunque exagerada, se tiene de la Generación Y. Un aplauso para su equipo creativo.
 

 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!
 

 

 

Cómo Los Grandes Líderes Inspiran A La Acción

Compartimos esta maravillosa charla de Simon Sinek en TEDx. Vale cada segundo de duración.
 


 
¿Te gustó? ¿Te sirvió? ¡Compartilo!